Una noche fresca, sin estrellas, no había luna que decorara el cielo ni velas sobre la mesa. Tan solo corazones de papel que anunciaban el motivo de celebración acompañado de una cena.

Y allí comenzaban a llegar los protagonistas de la noche, cuatro personas valientes que tuvieron la determinación de confiar en el amor y atreverse a descubrilo.

¿El amor existe? Si! Existe sin condición y es mejor conocido como “el perfecto AMOR”. La primera carta de Juan (4:18) describe que “en el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor”, y de esa declaración se vistió la noche que invitaba a los presentes a ser perfeccionados en ese amor.

Luego de haber transcurrido las primeras seis semanas de la Escuela de Discipulado y Entrenamiento Misionero (EDEM) Abril-2019, llegó el momento de honrar la vida de los estudiantes a través de una cena especial, donde el amor de Jesús fue el centro. Cada uno de ellos ingresó a la carpa del evento acompañado de un líder de la EDEM, para dar inicio a la velada a través de un tiempo de alabanza a Dios, agradecidos por las seis primeras semanas de conocer su carácter y dando apertura a un tiempo nuevo de capacitación.

Una noche acompañada de un rico asado argentino, “ésta noche queríamos agazajarlos, estamos agradecidos a Dios por cada una de sus vidas” afirmó Onésimo Betsin, director de la Escuela y asador de la noche. “También queremos agradecer a cada uno de nuestros líderes por ésta sorpresa y por decidir invertir en nuestras vidas” afirmaba Ezequiel, estudiante de la capacitación misionera.